Se afirma que es posible cambiar y prosperar, incluso en épocas de dificultades y crisis económica.
Se anima a ver las dificultades como oportunidades para tener iniciativa y hacer cosas diferentes que generen un cambio positivo.
Se anuncia la realización de reuniones los lunes, donde se clamará por empresarios, empleados y trabajadores, y se presentarán proyectos, basándose en la promesa bíblica de invocar a Dios en momentos de angustia.