Investigadores en Japón están desarrollando un fármaco experimental que busca estimular el crecimiento natural de dientes, un avance que hasta hace poco parecía imposible. La terapia, que ya se encuentra en ensayos clínicos en humanos tras mostrar resultados prometedores en animales, funciona bloqueando la proteína USAG-1, responsable de limitar el desarrollo dental.
El objetivo inicial es ayudar a personas con agenesia dental (nacimiento sin dientes), pero los científicos creen que en el futuro podría aplicarse para reemplazar dientes perdidos por accidentes, enfermedades o envejecimiento. De confirmarse su eficacia y seguridad, se trataría de una revolución en la historia de la odontología, con la posibilidad de que millones de personas regeneren sus propios dientes en la próxima década.