Un ataque aéreo ruso sobre Kiev provocó la muerte de 11 personas y daños materiales en el monasterio histórico de Kiev Pechersk Lavra, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. El presidente ucraniano Zelensky atribuyó el ataque a un dron ruso, mientras que Rusia lo negó y afirmó que fue dañado por un misil Patriot de fabricación estadounidense. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia comparó el ataque con el bombardeo de la Catedral de Notre Dame.
Los ataques rusos ocurrieron tras conversaciones entre Zelensky y el presidente estadounidense Donald Trump sobre esfuerzos de paz, previas a la reunión del grupo de los siete en Francia. Rusia niega haber atacado el monasterio, alegando que fue dañado por un misil de defensa aérea estadounidense, mientras que Zelensky insiste en que fue un dron ruso.