Se presenta una ostra gigante de Australia, obtenida a través de un intercambio por minerales de la Sierra de Córdoba. La guía explica que este tipo de intercambios son comunes para adquirir material museológico.
Se hace una advertencia sobre la exhibición de restos humanos en la sección de antropología física y arqueológica, debido a la sensibilidad de algunas personas ante este tipo de temáticas. En esta área se muestran cráneos de diferentes orígenes, incluyendo restos sudamericanos y europeos, así como cabezas reducidas de la tribu shua de Ecuador.
Una momia de la región norte de Perú es otro de los elementos destacados. La guía comparte una anécdota personal sobre cómo su padre armó la momia en la mesa del comedor familiar, y cómo ellos, de niños, comían observándola. Se menciona también la existencia de puertas en el laberinto del museo.