El especialista Andrés Riesnick reiteró sus críticas a los métodos de alfabetización y enseñanza de la matemática en Argentina, calificándolos de "catastróficos" y argumentando que van en contra de la evidencia científica.
Riesnick enfatizó que el habla es instintiva, pero la lectura y escritura requieren un aprendizaje explícito. Criticó la psicogénesis, que considera que deja a muchos niños analfabetos funcionales, y defendió los métodos fónicos, que han demostrado ser exitosos en otros países como Cuba. Señaló que estos métodos, como el "Calulu", permiten que el 95% de los niños aprendan a leer y escribir en primer grado, incluso en contextos de pobreza.
Abordó también la dislexia, explicando que la mayoría de los casos se deben a dificultades en el procesamiento de sonidos, y que los métodos fónicos son esenciales para superar esta condición. Comparó la situación argentina con la de Singapur, destacando la importancia de manuales claros y secuenciados para el aprendizaje explícito, tanto en lectoescritura como en matemática.
Riesnick lamentó que estas prácticas de enseñanza deficientes persistan a través de diferentes gobiernos y que no se discutan en los profesorados. Concluyó que la solución pasa por empoderar a los docentes con material didáctico basado en evidencia científica y por exigir a los políticos que apoyen estas iniciativas, ya que cada vez más docentes reclaman métodos efectivos.