En un giro inesperado, se informa que Tony Aracre y Luis Majul habrían decidido distanciarse de Manuel Adorni ante las crecientes controversias. Esta supuesta decisión se suma a las críticas generalizadas y a las dudas sobre la verosimilitud de las explicaciones de Adorni sobre su situación.
La figura de Adorni está cada vez más comprometida, y su permanencia en el cargo de jefe de gabinete es cuestionada no solo por la oposición, sino también por figuras cercanas al gobierno. La presunta "traición" de Aracre y Majul, si se confirma, marcaría un punto de inflexión en la crisis que rodea al funcionario.