Se reitera la importancia del "ritual sagrado" para lograr la liberación de traumas y problemas espirituales, tal como le ocurrió a Analia. Se enfatiza que no se nació para sufrir y que existe ayuda disponible para superar las adversidades.
Se invita a comunicarse con la central de la Iglesia Universal, donde personal capacitado está listo para atender y orientar a quienes necesiten ayuda, ya sea para sí mismos o para un ser querido.