Rusia ha implementado un sistema de reclutamiento global que se enfoca en ciudadanos extranjeros en situación de vulnerabilidad económica, social y jurídica. Ilyan Sov, de la Federación Internacional de Derechos Humanos, denuncia que se utilizan métodos abusivos, que van desde la seducción con ofertas hasta el engaño y la intimidación, para captar a estas personas.
Esta práctica ha generado indignación internacional, como se evidencia en Perú, donde ciudadanos exigen el regreso de sus seres queridos. A pesar de las críticas, Rusia insiste en que los combatientes extranjeros actúan como voluntarios y que su reclutamiento se ajusta a la legislación rusa.