La relación entre Estados Unidos y Latinoamérica se ve marcada por la presión estadounidense hacia México en temas de seguridad. Donald Trump ha adoptado una postura firme, llegando a dar un ultimátum a Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México, respecto a la lucha contra el narcotráfico y el contrabando de fentanilo.
Trump habría telefoneado a Sheinbaum para exigirle la entrega de responsables del tráfico de drogas, amenazando con acciones si no coopera. El fentanilo, una droga sintética, es responsable de más de 100.000 muertes anuales en Estados Unidos, lo que eleva la urgencia y la tensión en las relaciones bilaterales. La situación evidencia la complejidad de la lucha contra el crimen organizado transnacional.