El árbitro brasileño Sampaio generó confusión al intentar explicar una tarjeta roja en el Mundial. A pesar de que la FIFA exige comunicar las decisiones al estadio, su explicación en inglés no fue clara para los presentes.
La situación, similar a lo que ocurre en el fútbol argentino, evidenció la dificultad de comunicación a pesar de la tecnología. Finalmente, se mostró la tarjeta roja, pero las caras de los jugadores sudafricanos reflejaron la perplejidad ante la situación.