El árbitro somalí Omar Abdul Qadir Artan, elegido el mejor de África en 2023, fue deportado de Estados Unidos a su país natal tras ser confundido con un miembro de un grupo terrorista. Este incidente, que ocurrió a pesar de ser recibido como héroe nacional en Somalia y de haber sido recientemente nombrado árbitro para la Supercopa Europea, generó indignación.
La situación se suma a las humillantes requisas sufridas por las selecciones de Senegal y Uzbekistán, quienes fueron revisadas con perros antidrogas, lo que ha sido calificado como repudiable y una falta de respeto a los deportistas.