Belfast, Irlanda del Norte, vivió una nueva noche de violencia racista protagonizada por grupos de ultraderecha que incendiaron carros, autobuses y casas de migrantes y minorías étnicas. Los hechos ocurrieron tras el apuñalamiento de un hombre de 40 años, presuntamente por parte de un ciudadano sudanés que se encuentra en prisión preventiva.
Los disturbios obligaron a los bomberos a intervenir y a evacuar a algunos habitantes. Las convocatorias a protestar se difundieron en redes sociales, mencionando a personalidades como Elon Musk. Residentes expresaron su conmoción y temor por la seguridad, cuestionando la posibilidad de enviar a sus hijos al colegio, y calificando los actos de repugnantes.