Un testimonio personal narra la profunda transformación vivida tras una crisis y la posterior entrega a Dios.
La persona relata haber sufrido un fuerte golpe en la cabeza, resultando en nueve puntos de sutura, y en ese momento de vulnerabilidad, sintió un llamado interior.
A pesar de asistir a la iglesia desde los 8 años, fue tras este suceso que decidió "entregarse a Dios" y dejar atrás lo que guardaba en su interior. La decisión se consolidó durante una vigilia de la SJU, a pesar de una fuerte discusión previa con su padre.
La persona encontró en la fe una nueva forma de vida, decidiendo bautizarse y experimentar un cambio radical. A pesar de los problemas domésticos persistentes, sintió una profunda felicidad y alegría interna, buscando una mayor comunión con Dios a través de la lectura de la Biblia y propósitos espirituales, incluso en horarios de ataques de pánico.
La búsqueda culminó con la recepción del Espíritu Santo, lo que generó una paz intensa y un deseo de compartir su experiencia. La relación con su padre mejoró significativamente, y la persona expresa gratitud por la paz, felicidad y abundancia recibidas, considerando al Espíritu Santo como el mayor regalo de Dios.
Finalmente, se anuncia un propósito de "agua viva" para este domingo, simbolizando el Espíritu Santo, que promete transformar el espíritu, carácter y vida de quienes lo reciban, cambiando desde el interior hacia afuera.