Un hombre, que se describe como proveniente de una familia pobre y con un pasado de adicciones, comparte su testimonio de transformación personal en Puerto Madero.
Afirma haber encontrado ayuda divina y ahora posee una oficina para atender a otros, una familia, una iglesia exitosa y una vida próspera, invitando a quienes necesiten ayuda a contactarlo.
Asegura que si Dios obró en su vida, puede hacerlo en la de otros, siempre que haya humildad y reconocimiento de la necesidad de ayuda, prometiendo resultados milagrosos.