Se discute la posibilidad de que Messi continúe jugando en futuros Mundiales, incluso hasta los 43 años, dada su genética y el avance de la medicina deportiva.
Se anticipa que el Mundial de 2030 podría tener sedes compartidas entre Argentina, Uruguay y Paraguay, celebrando los 100 años de la primera Copa del Mundo.
También se menciona a Portugal como posible co-sede, sumándose a la tendencia de ampliar los anfitriones para distribuir la carga económica.