El primer ministro de Australia expresó preocupación por el impacto humano y económico de la escalada bélica en Irán, señalando que los mercados tienen dificultades para reaccionar a mensajes contradictorios.
Indicó que la guerra afecta enormemente la economía mundial y que la situación, en lugar de mejorar, empeorará. El dirigente australiano destacó la dificultad que enfrentan los mercados para interpretar las declaraciones contradictorias sobre el fin del conflicto.