Se informa que atletas iraníes estarían entrenando y pernoctando en los Estados Unidos, a pesar de las dificultades para localizarlos.
Sus movimientos estarían protegidos, y esta situación se da por pedido de las autoridades iraníes, quienes también estarían observando aspectos relacionados con el público y el entorno del evento.
Se compara esta situación con clásicos de mundiales en otros países como Rusia y Catar, sugiriendo un patrón de control o seguridad.