La ciudad de Belfast, Irlanda del Norte, se vio envuelta en disturbios y violencia extrema tras el intento de apuñalamiento de un ciudadano por parte de un inmigrante de Sudán.
Los incidentes incluyeron barricadas, incendios y choques entre manifestantes y la policía. Las redes sociales jugaron un papel clave en la difusión de imágenes y la expresión del descontento social.
El atacante, que llegó a Belfast en 2023 y obtuvo asilo político, está siendo investigado. La policía, por el momento, no considera el hecho como un ataque terrorista y se pregunta si existía algún vínculo personal entre el agresor y la víctima.