Un ciudadano sudanés de unos 30 años atacó brutalmente a otra persona con un cuchillo de cocina en plena calle en Belfast, Irlanda del Norte, provocándole heridas graves en rostro, nuca, espalda y tórax.
La rápida intervención de vecinos y la posterior llegada de la policía permitieron evitar un desenlace fatal. El agresor fue detenido bajo sospecha de intento de asesinato y el arma blanca fue secuestrada.
El incidente generó protestas y disturbios en la ciudad, con quema de neumáticos y cortes de calles, ante la viralización del video del ataque y la reacción de la sociedad norirlandesa.