Se reportaron violentas peleas entre fanáticos en las afueras del Madison Square Garden tras una final de la NBA, involucrando incluso a jóvenes que se agredieron físicamente.
En uno de los incidentes, un joven con la camiseta de los San Antonio Spurs fue atacado por un grupo que intentó robarle la remera. Sorprendentemente, en medio de la gresca, apareció un chico con una camiseta de Maradona del Mundial 94, representando a Argentina.
La policía intervino en ambas situaciones, resultando en varios detenidos. Los hechos reflejan un clima de tensión y violencia post-partido, con un claro predominio de la agresión grupal sobre el individuo.