Taiwán ha aprobado un nuevo sistema de cohetes de alta tecnología, puesto a prueba en un ejercicio militar en la costa oeste, frente a China. Este sistema está diseñado para mejorar la capacidad de supervivencia y evitar contraataques en escenarios de guerra.
El gobierno taiwanés busca modernizar sus fuerzas armadas con armamento móvil y menos predecible, adaptado a combates reales, como parte de su estrategia de defensa ante posibles conflictos.