Se desarrolla una cumbre en Pyongyang entre Xi Jinping y Kim Jong-un, marcando un acercamiento significativo entre China y Corea del Norte en materia de defensa y cooperación bilateral.
La visita de Xi Jinping, la primera en siete años, es interpretada como un fuerte respaldo a Kim Jong-un y una señal del creciente mundo bipolar, con países que antes mantenían distancia ahora fortaleciendo alianzas. Rusia, a través de Vladimir Putin, también ha mostrado acercamiento a Corea del Norte.
Este eje China-Rusia-Corea del Norte se consolida como una fuerza creciente, con intensificación de la cooperación en tecnología, economía y defensa, posicionándose como un bloque frente a Occidente.