Antonio Guterres, secretario general de la ONU, advierte sobre el riesgo de una "guerra total" ante el aumento de tensiones y hostilidades a nivel mundial. Señala la ineficacia de la diplomacia para detener los conflictos.
Guterres hace un llamado a un cese inmediato de los ataques y al retorno a la diplomacia, alertando que la escalada podría extenderse a toda la región y afectar al mundo, involucrando a Irán, Estados Unidos e Israel.