Donald Trump instó a Israel e Irán a cesar inmediatamente los enfrentamientos armados. La declaración surge tras un reciente intercambio de misiles balísticos entre ambos países, en el cual Trump habría pedido a Netanyahu no responder.
La situación en la región se complica, especialmente en el Líbano, donde Irán busca mantener activo a Hezbollah para que continúe atacando a Israel. Esto ocurre en un contexto donde Israel negocia directamente con el gobierno libanés un acuerdo de paz, un hecho inédito en 30 años. El gobierno libanés ha adoptado una postura anti-Hezbollah, reconociendo a Israel como interlocutor válido y apoyando el desarme del grupo chiita.
Este escenario afecta la legitimidad de Hezbollah y se suma a la complejidad de las negociaciones de paz. La economía israelí también se ve golpeada, con una disminución del 50% en las visitas turísticas a Jerusalén como efecto directo de la guerra.