La violencia anti-migrante en Belfast se intensifica, con llamados a "linchar" a personas de origen extranjero.
Figuras influyentes como Elon Musk utilizan sus plataformas para difundir discursos de odio y xenofobia, exacerbando la tensión social. Se reportan intentos de quemar casas de migrantes y la necesidad de evacuaciones.
Se cuestiona la hipocresía de quienes promueven estas acciones, mientras se normaliza la migración como un derecho humano fundamental.