Se revela la posible implicación de políticos en el caso Agostina, mencionando que uno de los abogados es pariente de un político y que un concejal (Moreno) tuvo que renunciar.
Se señala que este concejal reconoció haber puesto a Barrilier en la municipalidad por "acomodo". Adicionalmente, se menciona que el fiscal Garzón, a pesar de los intentos por mantenerlo al margen, está siendo investigado, lo que incomoda al gobernador de Córdoba.
Una cordobesa expresa su aterrador conocimiento sobre lo que está sucediendo en la provincia y la esperanza de que la verdad salga a la luz, aunque duda que esto ocurra en el caso de "Guachitas".