Una investigación periodística revela un presunto escándalo en la licitación de la hidrovía, adjudicada a la empresa Handenur junto a su socia Servin Magnus, vinculada a los Roman. La nota de ámbito.com sugiere que el precio mínimo establecido en la licitación fue una maniobra para favorecer a empresas específicas, convirtiendo la oferta económica en un mero "decorado".
Se cuestiona la habilitación de la contratación de terceros en esta licitación, lo que permitiría el ingreso de grupos económicos como los Neus, presuntamente vinculados a Santiago Caputo y al gobierno de Javier Milei. Estos grupos habrían ganado otras privatizaciones y se postularían para futuras concesiones.
La justicia, con el fiscal Marijuan a cargo, investiga posibles irregularidades, incluyendo el supuesto direccionamiento de la licitación. Se señala que la comisión evaluadora de la licitación tendría vínculos con ejecutivos de Servimagnus, lo que genera dudas sobre la transparencia del proceso.
Además, se menciona una deuda de casi 80 millones de dólares del Estado con Handenul, que la empresa adjudicataria debería hacerse cargo. Se investigan también denuncias sobre avales falsos presentadas por una empresa brasileña y se cuestiona la decisión de no suspender la licitación a pesar de las irregularidades.
La nota destaca que Handenul, a pesar de haber operado sola durante años, cedió la mitad del negocio a socios locales vinculados al gobierno actual, lo que ha llamado la atención.