Se ha producido una huelga en el sector ferroviario de Francia, convocada por los sindicatos, que ha paralizado trenes y afectado a viajeros en todo el país.
Los manifestantes denuncian las partidas presupuestarias, los salarios y las condiciones laborales, exigiendo mejoras. La huelga ha visibilizado el descontento del sector y perjudicado a millones de personas que dependen del servicio de trenes.
La estación Gare de Lyon en París fue uno de los puntos donde el paro se sintió con mayor fuerza, evidenciando la magnitud del conflicto y la determinación de los trabajadores de continuar con las medidas de fuerza si no obtienen respuestas.