Se profundiza en el concepto de Estado Nacional fuerte y la visión compartida por la generación que venció a Rosas, incluyendo figuras como Urquiza, Mitre y Sarmiento.
A pesar de las diferencias y conflictos, existía un consenso sobre la necesidad de un Estado fuerte para organizar el país, promover la inmigración europea, producir alimentos para Europa y atraer capitales. Se menciona la importancia de la construcción de ferrocarriles como obra clave del Estado.
Se aclara que el liberalismo de la época, como el de Alberti, contemplaba un rol activo del Estado en cuestiones esenciales, contradiciendo la idea de un liberalismo puramente minimalista. El Estado era visto como una herramienta fundamental para consolidar el territorio nacional y ejecutar obras de infraestructura.