Yuval Harari advierte que Argentina se está convirtiendo en un "experimento social" con terribles consecuencias para la libertad humana, debido a la no regulación de la inteligencia artificial (IA).
Señala que esto podría llevar a la disolución de reglas morales y jurídicas, la privatización de la fuerza y el surgimiento de un "totalitarismo privado de una corporación", como Palantir.
Se critica la propuesta de Milei y Sturzenegger de habilitar regímenes como el Super RIGI, que podrían generar empresas sin humanos y sin responsabilidad legal.