Estados Unidos advierte a Irán sobre posibles consecuencias tras una escalada de tensiones. La Casa Blanca señala una fragmentación en el liderazgo iraní, mientras que la diplomacia parece pender de un hilo ante la posibilidad de una respuesta iraní moderada.
En el ámbito estadounidense, surge una división interna respecto a la política exterior. La Cámara de Representantes aprobó una votación simbólica para frenar la intervención militar contra Irán, contando incluso con el apoyo de republicanos. Esto pone en duda el respaldo político a una posible nueva escalada bélica entre ambas naciones.
El presidente Trump ha enfatizado la necesidad de diálogo y acuerdo, buscando una salida diplomática. Sin embargo, la reciente votación en el Congreso, que incluyó a miembros de su propio partido, podría complicar futuras decisiones, especialmente ante las elecciones de medio término y el cansancio generalizado con las guerras en Medio Oriente.