Los varamientos de cetáceos son un enigma en la biología marina. Diversas teorías intentan explicar por qué estos animales llegan a la costa y no pueden regresar al agua. Se postula que enfermedades, intoxicaciones o heridas pueden debilitarlos, haciéndolos perder la orientación y separarse del grupo.
El debilitamiento también podría reducir su capacidad de conseguir alimento, llevándolos a aproximarse a la costa para reposar. Los odontocetos, como las orcas, utilizan un sistema de ecolocalización para comprender su entorno. Sin embargo, infecciones en oídos o cerebro, o la contaminación acústica y sonares militares, podrían generar fallos en este sistema, provocando desorientación y varamientos.