La licitación para la concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay, que involucra millones de dólares, está bajo sospecha de direccionamiento. Se cuestiona la exclusión de empresas chinas y se señala a grupos cercanos al gobierno, como el Grupo Neus, como posibles beneficiarios.
La empresa belga Dredging International (DM) ha denunciado que se fijó un precio mínimo superior a su oferta, lo que impediría la competencia basada en costos. DM afirma poder ofrecer un 17% menos en peajes y dragado, lo que representaría un ahorro significativo.
Además, se investiga la posible irregularidad en la prórroga de la concesión de la represa de Futaleufú, que vence próximamente. Existe la sospecha de que se podría declarar una situación de emergencia para que el Grupo Neus, vinculado a funcionarios gubernamentales, obtenga el control de la represa, desplazando a Aluar y a la provincia de Chubut.