La polémica rodea la preadjudicación de la licitación de la hidrovía al consorcio Yandenul-Servi Magnus, denunciada por presunto direccionamiento.
Se sospecha que el pliego licitatorio favoreció a Yandenul, que ya ostentaba la concesión, y que la oferta económica se realizó sobre un piso elevado, eliminando la competencia de precios.
Empresarios como Ricardo Román, Gustavo Elías y los hermanos Neus estarían detrás de esta operación, con los hermanos Neus también buscando expandirse a la licitación de la central hidroeléctrica de Futaleufú.
La posible adjudicación de Futaleufú a los hermanos Neus, a pesar de la disputa entre el gobierno y Aluar (propiedad de Madanes Quintanilla), genera interrogantes sobre posibles beneficios políticos.