Se denuncia que la reforma laboral y las políticas de Javier Milei están llevando a despidos masivos, cierres de empresas y una situación crítica para los trabajadores, quienes denuncian no recibir sueldo por meses. Se compara esta situación con la promesa de crecimiento de Milei y se critica la implementación de un "neoliberalismo monetarista" que estaría fracasando.
Se habla de un "genocidio económico" y "industricidio" en curso, con la destrucción del aparato industrial y de los derechos laborales y democráticos. Se menciona la figura de Peter Thiel como un empresario extranjero que se beneficiaría de estas políticas, mientras se busca transformar el país en un "laboratorio del tecnofascismo".
Se advierte sobre la posibilidad de crear "ciudades privadas" sin control popular y la instauración de una "dictadura tecnocrática de los monopolios", un escenario que ya ha sido denunciado por el Papa. Se hace un llamado a la unidad para defender el país y los trabajadores, y se anuncia la presentación de un juicio político a Milei.