Marisa expresa su agotamiento y frustración ante los rumores sobre su capacidad para conducir, sintiéndose harta e indignada. Afirma que nunca pidió reemplazar a nadie y que tiene derecho a aspirar a roles protagónicos dada su trayectoria.
Se menciona que Martín Salgüey habría opinado que Marisa no estaba preparada para conducir, lo que generó malestar. Se contrasta esto con la opinión de otros panelistas que sí la apoyarían en esa labor, como Evangelina Anderson, Juario, Paola, Augusto y Constanza.
Se aborda la posibilidad de que Sol Pérez asuma la conducción, indicando que fue una decisión del canal y que la propia Vero Lozano, actual conductora, no se opuso, priorizando sus vacaciones.