Un día como hoy, pero en 1987, el gobierno de Raúl Alfonsín promulgó la Ley 23.515, una normativa que modificó el código civil para permitir el divorcio vincular. Esta ley, que enfrentó resistencia por parte de la Iglesia y sectores conservadores, habilitó a las personas divorciadas a contraer nuevamente matrimonio civil.
La medida representó un avance significativo en la legislación civil argentina, marcando un hito en los derechos individuales y el reconocimiento de nuevas estructuras familiares en el país.