Se recordó que la relación de Los Redondos con las autoridades políticas y de seguridad siempre fue tensa, generando una gran movilización de público.
El caso más conocido fue la muerte de Walter de Muracio en 1991, quien falleció en una comisaría tras ser detenido en la puerta del Estadio Obras.
Se mencionó que la situación política y social de Argentina, incluyendo la hiperinflación y el corralito, influyó en la relación entre la banda y las autoridades.