Se presenta un reto viral que consiste en usar un disfraz inflable con motor para alentar en los partidos del Mundial.
Gonzalo Sorbo se prepara para realizar este reto en la vía pública, mostrando el disfraz que se infla en cinco minutos.
Se describen otros elementos de cotillón mundialista, como vasos ferneteros con las copas ganadas y máscaras de jugadores.
El disfraz inflable se perfila como el nuevo ícono viral del Mundial, similar a la "bubucela" de ediciones anteriores.