El antropólogo Alejandro Grimson califica la despedida del Indio Solari como "el hecho cultural y político más relevante de la Argentina en los últimos años", destacando su carácter intergeneracional y la participación de diversas clases sociales.
Grimson señala que esta movilización representa valores contrarios a los del gobierno nacional y que quedará inscrita en la memoria colectiva como un momento de clivaje. La considera una manifestación de empatía y solidaridad frente al individualismo promovido por el gobierno.