El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que no aceptará que intereses narcoterroristas destruyan la democracia del país, en medio de bloqueos que paralizan 8 de 9 regiones desde hace 5 semanas.
El Congreso aprobó una ley que habilita al Poder Ejecutivo a desplegar el ejército para desbloquear carreteras, contando con el respaldo de Estados Unidos y la coalición anticartel de las Américas. El ex presidente Evo Morales es señalado por financiar las protestas con dinero ilícito.