Se critica duramente a los periodistas, calificándolos de "delincuentes" y "basura mediática". Se cuestiona la actuación del presidente Javier Milei y se menciona la necesidad de un "saneamiento".
La crítica se enfoca en la percepción de que los periodistas no comprenden la magnitud de ser presidente y que se les da un trato inadecuado. Se mencionan nombres como Jorge Real, Pablo Tobigino y Mauro Federico en el contexto de esta denuncia.