El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que no tolerará el narcotráfico y recibió el apoyo del Pentágono. Acusó a Evo Morales de financiar protestas con dinero ilícito y de convocar a campesinos y obreros para movilizarse.
Paz busca establecer mesas de diálogo y ha señalado que Morales financió las protestas. Mientras tanto, la crisis humanitaria en Bolivia se agrava, con hospitales en La Paz declarando emergencia por falta de oxígeno y medicamentos.
Se reportaron 10 muertos y 37 heridos debido a la crisis social. El presidente evalúa declarar estado de excepción para permitir un mayor uso de la fuerza militar y aplicar restricciones.