Varios grupos hoteleros internacionales, como Iberostar, Meliá e International Archipelago, han reducido o cesado sus operaciones en Cuba. Esto se debe al riesgo de sufrir sanciones por sus vínculos con el conglomerado económico-militar cubano Gaesa.
La nueva ola de restricciones afecta transacciones financieras, navieras y cadenas hoteleras. La situación se agrava por la severa crisis energética que atraviesa la isla, con apagones que superan las 20 horas diarias, afectando la vida cotidiana de los cubanos como Yuri, quien debe asistir a su madre enferma en condiciones precarias.
El politólogo cubano Carlos Alzugaray señala responsabilidades compartidas entre el bloqueo de Estados Unidos y la falta de previsión del gobierno cubano para buscar fuentes alternativas de energía, como la solar.