Se reflexiona sobre la diversificación del periodismo actual, mencionando la existencia de periodistas "ensobrados", militantes, operadores y lobistas, lo que dificulta distinguir quién ejerce el periodismo genuino.
Algunos periodistas han adoptado un estilo de "stand up" frente a la cámara, con un tono vehemente que les permite ganar audiencia y visibilidad, lo que se describe como una nueva puesta en escena.
Se critica esta práctica, sugiriendo que algunos periodistas han descubierto que pararse y gritar les funciona, y que esto se ha convertido en una forma de "periodismo de periodistas" que busca generar impacto.