El segmento de debate gira en torno a la neutralidad en el periodismo y la necesidad de opinar sobre figuras políticas como Adorni y Cristina Kirchner. Se cuestiona si es posible mantener una postura neutral ante ciertos hechos y se argumenta que la neutralidad podría implicar criticar tanto a quienes estuvieron en el poder como a la gestión actual.
Se plantea la idea de que Cristina Kirchner representa el pasado para el peronismo y se expresa respeto hacia ella, pero se considera que Máximo Kirchner no tiene el apoyo popular necesario para liderar el movimiento justicialista. Se mencionan otros líderes históricos como Perón y Ernesto Kirchner, contrastando su carisma y respaldo popular con la situación actual.
La conversación también toca la importancia de la ética periodística y la responsabilidad de los comunicadores, con una mención a Eduardo Feinmann y una reflexión sobre cómo la historia podría juzgar a los periodistas. Se critica la falta de voces opositoras o disidentes en los medios y se debate sobre la dificultad de ser neutral en el contexto actual.