En medio de la masiva despedida al Indio Solari, se destacó la notable capacidad de organización y la unidad demostrada por diversos sectores. A pesar de las diferencias políticas, referentes como Máximo Kirchner y Axel Kicillof lograron coordinar acciones y acuerdos en tiempo récord para organizar el evento.
Este suceso resalta la figura del Indio Solari como un aglutinador, capaz de generar un "abrazo popular" y movilizar a la gente. La concurrencia masiva, incluso con largas filas, demostró el profundo vínculo emocional y cultural que el artista mantenía con la sociedad argentina.