Los bloqueos en Bolivia han generado una crisis sanitaria crítica. Los hospitales sufren la falta de medicamentos, oxígeno e insumos, lo que ha llevado a la postergación de cirugías y al agravamiento de enfermedades crónicas. El gobierno confirmó al menos cuatro muertes evitables debido a la imposibilidad de atender urgencias a tiempo.
En el Hospital General de La Paz, faltan incluso alimentos para los pacientes internados. Los comercios también sufren las consecuencias, con góndolas vacías y precios duplicados en productos básicos. Las personas duermen en sus autos en las estaciones de servicio para conseguir combustible.