Se relata la problemática situación de un espacio municipal en Ameguino, San Nicolás, que ofrecía servicios de niñez, adolescencia y atención a personas con problemas de adicciones, financiado por la Provincia de Buenos Aires. De manera abrupta, la Municipalidad de San Nicolás reclamó el edificio, desalojando los programas y dejando a los usuarios sin contención.
Esta acción municipal, calificada como un acto de "política" sin importar el bienestar de los adictos, provocó el cierre de importantes programas de rehabilitación y atención, a pesar de que el edificio era cedido por la provincia sin costo alguno para el municipio. La decisión de la municipalidad de San Nicolás, según los denunciantes, demuestra una falta de interés en abordar la problemática del consumo de drogas y la salud mental en la ciudad.