Al menos 10 personas han muerto en Bolivia como consecuencia de los bloqueos de carreteras que afectan al país desde hace cuatro semanas. La mayoría de los decesos se produjeron por falta de asistencia médica, ya que los pacientes no podían llegar a los centros de salud.
La escasez de alimentos, medicinas y combustible se agudiza, especialmente en La Paz y El Alto, donde se observan largas filas para adquirir productos básicos como el pollo. Los hospitales enfrentan una situación crítica, con cirugías suspendidas por falta de oxígeno y medicamentos. Los bloqueos también dificultan la donación de sangre.
Las protestas, que comenzaron hace 35 días, han paralizado buena parte del país y generado pérdidas millonarias para la industria y microempresas. Los convocantes de los bloqueos han rechazado el diálogo en varias ocasiones, y las demandas ahora incluyen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.